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“Hay personas que movilizan el intestino una vez a la semana”

Cuerpo & Alma
“Hay personas que movilizan el intestino una vez a la semana”

Una puesta a punto con respecto a la hidroterapia colónica, practicada por la doctora uruguaya Rita González desde hace más de una década

mayo 14, 2015

 

Por Dolores de Arteaga

En los ’90 las revistas del corazón se encargaron de desparramar que la princesa Lady Di acostumbraba a hacerse hidroterapias colónicas. Por aquél entonces, uno lo veía tan lejano a estas tierras latinoamericanas…En estos años que corren, es vox populi que no solo los famosos se hacen lavajes de colon, sino también cualquier mortal que nos cruzamos por las calles montevideanas.

Hace 11 años que Rita González (44), doctora en Medicina con dos años cursados en el Posgrado en Gastroenterología, realiza las limpiezas colónicas en Montevideo. Y cuenta que, si bien hoy está de moda, es una técnica que tiene miles de años: “En la Biblia dice que en aquellos tiempos ya se lavaban el intestino. Ahuecaban una calabaza que servía de balde, la ponían en alto, y con unas especies de juncos se hacían el lavaje.” También recuerda que hay muchas historias de antaño relacionadas con el pudor: “Me acuerdo de ir a lo de mi abuela de niña, y con mis primos le revisábamos todo. Un día encontramos una jarra y le preguntamos qué era. ¡Se armó un lío! Porque era una jarra para hacerse enemas, pero lo tenía oculto. Yo soy de la generación en donde ya no se hizo más el enema.”

Rita fue mamá en dos tandas. Lucía (18) nació de su primer matrimonio, y las mellizas Martina y Abril (2 años) nacieron de su segunda pareja. Aprendió a hacer hidroterapia colónica de la mano de la argentina Ana Acuña: “Desde que la conocí que me dedico a esto. Estudié en Buenos Aires en su clínica y después continué haciéndolo acá. Es una técnica muy sencilla. Lo primero que hizo ella, antes de enseñarme la técnica, fue hacerme la limpieza de colon. Me sentí totalmente diferente.”

Rita es socia de Carolina desde hace ocho años, quien es enfermera y con quien trabaja muy a gusto: “Las dos somos profesionales de la salud. Ella también aprendió con Ana Acuña. Carolina es una persona amorosa con los pacientes, tiene un perfil diferente al que vemos todos los días. A mí me gusta alertar y hacer prevención. Me gusta que mis pacientes me llamen para saber de su evolución.”

 

 

Dolores: ¿Cómo es el procedimiento?

Rita González: Tres sesiones de 45 minutos cada una, día por medio, es lo mínimo como para hacer una buena limpieza. En la primera sesión eliminás lo que está en tránsito, en la segunda eliminas más y en la tercera completás toda la eliminación.

El paciente se coloca semisentado en una camilla de acero inoxidable, cubierto por una pequeña sábana, por lo cual el tema del pudor queda contemplado; solo se trabaja con material descartable. El agua que se utiliza es filtrada y ozonizada, lo que mejora la calidad de la misma. Luego al paciente se le introduce un cañito de unos tres o cuatro centímetros, el cual se conecta al agua. En la medida que el agua va entrando, va produciendo un estímulo mecánico y hace que el intestino se dilate y que se produzca la onda peristáltica. Es decir, cuando entra el agua, el colon se va llenando, y cuando produce ese estímulo el paciente evacúa lo que hay; y así sucesivamente. La idea es llegar hasta el ciego, ya que es un lugar de asiento de la materia, por ser una zona de declive. Entre los primeros cinco a diez minutos el paciente comienza a movilizar el intestino.

D: ¿Es doloroso?

RG: No, para nada. Uno puede sentir un leve cólico o espasmo como cuando tenés diarrea, pero sobre todo teniendo en cuenta la resistencia que uno pone. Cuando vas a movilizar se dilata el ano, y no molesta lo que tiene que salir, ya sea agua, gases o materia.

D: ¿Cada cuánto recomendás la hidroterapia?

RG: Por lo menos una vez al año hacerse las tres sesiones, aunque se pueden hacer más, porque el intestino se ensucia siempre.

D: Nos hacemos la limpieza colónica e inmediatamente el intestino se vuelve a “ensuciar”. Entonces, ¿cuál es bien el sentido de dicha terapia?

RG: El sentido es no dejar acumular, ya que es un órgano de transito.

D: Existe la creencia de que la limpieza profunda de intestino barre con la flora intestinal…

RG: Con la limpieza del intestino no se borra la flora intestinal como piensa la mayoría de la gente. Por el contrario, se eliminan todos los gérmenes que son patógenos para el organismo, y de este modo se desarrolla la flora bacteriana normal que logra equilibrar el intestino.

D: ¿Mandás alguna dieta especial o recomendaciones alimentarias durante los días de la limpieza?

RG: Recomiendo disminuir el consumo de harinas, lácteos y carnes, así como aumentar el consumo de frutas, verduras y de agua. Con eso ayudamos a la limpieza profunda.

D: ¿Vale la pena que se la haga una persona que moviliza el intestino a diario?

RG: Sí, porque la hidroterapia colónica va a limpiar el intestino en profundidad. El intestino no es un tubo, sino que tiene curvaturas que hacen que se genere un nivel de materia que va quedando seca, dura y se va pegando a los tejidos, y es ahí donde está el problema.

D: En nuestra vida diaria, ¿cuál sería una frecuencia normal para movilizar el intestino?

RG: Lo normal es movilizarlo dos veces por día, ¡pero hay personas que lo hacen cada tres días o una vez a la semana!

D: Entonces, ¿cual es la solución?

RG: Hay que volver a una alimentación más sana y más consciente, tomar mucho agua y hacer ejercicio. Hay que hacer cambios de estilos de vida, no se puede ser tan radical como volverse vegano, eso no es necesario; es decir, si voy a una reunión no dejo de tener vida social y de compartir una comida, pero al otro día vuelvo a una vida más natural.

El auto medicarse es lo más común, antes te medicabas si te lo daba el médico, hoy entrás a Google y ya está. Hoy se terminó el respeto al médico, y eso se da porque el médico perdió respeto al paciente, hoy vas y te atienden en cinco minutos. Yo soy médica y siempre respeto al paciente, es el más importante. Ya no se ve al paciente como un todo, se lo ve como a un órgano (corazón, intestino etcétera), cuando en realidad todo está relacionado.

Hoy en día se sabe que en el intestino hay más neuronas que en el cerebro, entonces como no va a haber depresión, si la gente come horrible, tiene el intestino lleno de materia, y de este modo va disminuyendo la producción de serotonina. El intestino está lleno de vasos linfáticos, y si está funcionando mal, esto permite la pasada de gérmenes, de sustancias tóxicas que perjudican al organismo.

Cada vez hay más hígado graso, antes era el alcohólico el que lo tenía; hoy, además del alcohol, está el tema de la mala alimentación, de la cantidad de grasas que consumimos. También está el tema de los medicamentos para bajar el colesterol, como las Vastatinas, etcétera, que lo que hacen es provocar el hígado graso, y te piden un funcional hepático para irte controlando, porque “te arreglo por un lado pero te estoy jorobando por el otro.”

D: ¿A partir de qué edad se puede practicar una hidroterapia?

RG: Entre los 9 y 10 años. Siempre y cuando el niño sepa a lo que viene, más allá de que yo también le explique y bajo su total voluntad, no habría problema.

D: Causas por las que consulta la gente en general…

RG: La causa más común es el estreñimiento. Hay dos tipos de estreñimiento a grandes rasgos, los funcionales y los que son orgánicos, por ejemplo, cuando tienen el intestino más largo, más ancho, muy flexuoso o porque tuvo cirugías abdominales; si la causa es una megacolon, un vez que se hacen las tres sesiones les recomiendo que una vez al mes se hagan una sesión para no dejar sobrecargar tanto el intestino. Las causas funcionales pueden ser los casos de los pacientes que desde niños evitaban ir al baño porque estaban en la escuela, entonces el intestino se iba adaptando a la nueva situación, empezando a enlentecerse y a generar un tránsito lento.

D: Consecuencias por no movilizar el intestino…

RG: Desde hacer una oclusión intestinal hasta tener problemas de infertilidad, porque el intestino está lleno de materia apretando las trompas y no permite que la persona se puede embarazar; mal aliento; migrañas; agotamiento; distensión abdominal; trastornos posturales; caída del cabello; trastornos nutricionales, porque hay tanta sustancia tóxica en el intestino pasando a la sangre, que es competencia para los nutrientes.

Uno de los síntomas más comunes son las migrañas y el mal humor. Después de hacer el tratamiento se van los dolores, tengo varios testimonios de pacientes. Tengo el caso de una paciente maestra que sufría de unas migrañas y una depresión espantosas y que estaba con cuatro Dioxadol supositorios por día; se hizo las tres sesiones y nunca más le volvió el dolor de cabeza.

En las personas que tienen problemas lumbares, con una hidroterapia de colon se mejora la sintomatología, o sea le disminuye la presión intraabdominal, hay cambios en la flora. La persona está distendida, tiene gases, y toda esa presión comprime los nervios. Lo mismo con las personas que tienen reflujo, les beneficia el tratamiento, también les disminuye la presión intraabdominal, los órganos vuelven a ocupar su lugar y se evita el reflujo. También beneficia a los pacientes neurológicos, evita las oclusiones intestinales.

D: ¿Los médicos tradicionales recomiendan la hidroterapia colónica?

RG: Durante nueve años padecí que los pacientes que vienen acá lo hicieran en contra de sus médicos. Desde hace pocos años me empezaron a venir pacientes recomendados por médicos, así como médicos mismos. Lo que pasa es que hay algo que hace mucha fuerza y es la industria farmacéutica, los médicos viajan por todo el mundo pagos por los laboratorios; ¡¿cómo le decís a un laboratorio que vende millones de frascos de laxante por año y que te paga los viajes, que estás apoyando la hidroterapia de colon?!

D: A simple vista, ¿te das cuenta cuando una persona no moviliza el intestino?

RG: Sí, por el color y el brillo de la piel, por las uñas, y por el aliento ni que hablar; limpiás el intestino y se va el mal aliento.

D: ¿Cuando es NO recomendable?

RG: En las personas que hayan tenido cirugías abdominales recientes; que hayan recibido radioterapia recientemente; si está con un cuadro de sufrimiento hemorroidal, con una trombosis o sangrado. Primero hay que resolver el cuadro agudo para después hacer la hidroterapia.

Hay mucha mística, mucha magia alrededor de todo esto, yo lo bajo a la realidad. Si viene una persona con cáncer, yo les dejo claro que esto no cura el cáncer; en ese sentido a la persona hay que darle información y no mentir, ya que hay gente que ha venido pensando que la hidroterapia la iba a curar. La gente viene como si fuera algo mágico, hace diez años que estoy luchando contra eso, y después nos dicen que somos chantas. Esto es algo bueno, estamos ayudando a la gente y no le estamos robando la plata.

D: ¿Tu te la practicás?

RG: Sí, claro. A veces me la hago dos veces en la semana, otras una vez al mes, otras tantas un par de veces en el mismo mes, y en otras oportunidades me la hago solo tres veces en todo el año. Además de todos los beneficios, en la piel se nota muchísimo, cambia el brillo y la hidratación.

D: Como ser humano, ¿qué te dejaron todos estos años trabajando en forma tan íntima con la gente?

RG: Como ser humano me deja que cualquier enfermedad tiene una base afectiva, de hecho haciendo el mismo tratamiento pero prestando distinta atención a las personas los resultados son totalmente diferentes. Yo a cada persona le dedico la atención que necesita. Para mí el personal de salud somos personas seleccionadas, y para hacer eso tenemos que ponernos al hombro esa responsabilidad. Hay que escuchar al paciente y hacer prevención, el escuchar al paciente es terapéutico y cuántas veces se enferman más por no escucharlos…

D: Para terminar, una reflexión final…

RG: Que en algún momento hay que parar y hacer una evaluación de lo que nos estamos haciendo, hay que ser conscientes y alimentarse bien, evitar los tóxicos, tomar mucho líquido, hacer ejercicio. En lo posible, si se tiene la posibilidad, hacerse una limpieza de intestino también.

 

Contacto:
Dra. Rita González
Cel. 094 584 395
hidroterapiadecolonuruguay@gmail.com
www.hidroterapiadecolonuruguay.com.uy

 

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Acerca del autor

Me llamo Dolores de Arteaga y soy del 70. Amo la vida, con sus dulzuras y sus sinsabores, con mi pasado y mi presente. Tengo un largo camino recorrido como mujer y como ser humano, con todo lo que estas palabras implican. Fui niña y adolescente. Soy hija y madre, mujer de mi marido y amiga. ¿Mi marido? Mi pilar, el compañero que elegí desde que lo conocí, que nunca me cortó las alas para volar. ¿Mis hijos? Son lo más importante y fuerte que me pasó desde que nací. ¿Mis amigas? Son del alma, fueron mi propia elección, son mi otro yo, ven la vida con mis mismos lentes. sobremi Fui maestra, dueña de una tienda de segunda mano y ahora soy bloggera. Siempre digo que mis ciclos duran diez años; me gustan los cambios, reinventarme cada tanto. Me parece que las mutaciones forman parte del movimiento y de la riqueza de la vida. A partir de los 40 sentí que estaba empezando la otra mitad de mi existencia y se me despertaron gustos e intereses que quizás estaban dormidos. Me siento más entusiasta ahora que a los 20. Se preguntarán “¿qué se le dio por hacer un blog?”. Tengo intereses de todo tipo. Considero que leer es uno de los placeres de la vida, que el arte nos estimula los sentidos y que viajar nos enriquece el intelecto y el alma. Siempre me gustó descubrir la otra cara de las ciudades, hacer hallazgos donde no es fácil identificar a primera vista, descubrir y redescubrir lugares, conocer a la gente, estudiar la naturaleza humana en sus diferentes realidades, hurgar un libro hasta el cansancio, improvisar críticas de cine de lo más personales con amigas, salirme del clásico circuito pautado por unos pocos y estar pendiente de qué se puede hacer acá, allá o donde fuere. Pero sobre todo, me gusta reírme, y si es a carcajadas, mejor todavía. También soy una máquina de registrar datos. Siento un disfrute especial cuando lo hago. Mis amigas me llaman las “páginas amarillas”. Y hasta acá llegué para no aburrirlos hablándoles de mi. ¡Entren a descubrir el blog! ¡Para mí es un verdadero disfrute hacerlo!

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